Uno de los objetivos fundamentales de la PMO es mejorar la gestión de los proyectos, mediante un proceso gradual para que las organizaciones logren sus objetivos. Mejores resultados se obtienen con la ejecución de la estrategia a través de proyectos prioritarios, con las personas adecuadas, utilizando el proceso correcto, y midiendo y controlando el proceso con el fin de mejorar continuamente. Así nos lo recomiendan las diferentes metodologías asociadas a la mejora continua, entre las cuales se encuentran Lean Manufacturing, Six Sigma, Kaizen, y el fundamento de la mejora continua en cualquier ámbito de los procesos, productos y/o servicios, el Círculo de Deming.
Está descrito que una de las funciones fundamentales de la PMO es evaluar continuamente los procesos y procedimientos que hemos implementado, con el fin de medir y controlar su eficiencia, su eficacia y el valor agregado de seguir ejecutándolos. Muchas veces tratamos de seguir las mejores prácticas alrededor de los proyectos, pero en la realidad estas prácticas no se ajustan al entorno de esa organización o simplemente no encajan en la cultura empresarial y no nos acercan a la obtención de mejores resultados. Entonces, si no funciona, propongamos otra forma de agregar valor. Continúa leyendo Enfócate en la Simplicidad