IE + IA: El «boost» de vitamina que redefinió mis metas

A veces, los regalos más valiosos llegan en las circunstancias más complejas. Tras el difícil episodio del terremoto en Venezuela, la mentora Margarita Pasos tuvo un gesto extraordinario de solidaridad: abrir de manera completamente gratuita su curso de Inteligencia Emocional para toda la comunidad venezolana.

En mi caso, no pude haber recibido un obsequio más oportuno. Ese entrenamiento no solo fue un acto de empatía, sino una inyección profunda de optimismo y motivación. Me ayudó a transformar la incertidumbre en planes tangibles, metas priorizadas y una claridad de acción que me hacía falta.

Pero el movimiento genera movimiento, la acción genera más acción. Así que decidí dar el siguiente paso y me inscribí en el Bootcamp de Inteligencia Artificial de Verónica Ruiz del Vizo. Lo que no imaginé es que esta combinación secuencial —entrenar primero lo emocional para luego actualizarme en lo tecnológico— se convertiría en un verdadero boost de vitamina profesional. Ambas mentoras, con una visión estratégica muy clara, me han dado una sacudida que me ha activado en múltiples frentes a la vez.

Hoy quiero sentarme a compartirles lo que rescaté de estos dos mundos: las grandes lecciones de liderazgo emocional de Margarita Pasos y la visión de futuro tecnológico que me dejó Vero Ruiz del Vizo.

El curso de Margarita Pasos fue el catalizador que necesitaba. Su enfoque en las leyes mentales me obligó a confrontar una verdad ineludible: existen causas claras para el éxito y causas definidas para el fracaso.

En nuestro rol como líderes de proyectos, a menudo olvidamos que todo resultado exterior comienza con nuestro diálogo interno. Como bien se nos enseña, la persona con la que más hablamos en el día es con nosotros mismos, y de esa conversación depende nuestro bienestar y nuestra capacidad de logro.

Al revisar mis metas personales y profesionales bajo esta nueva luz, me di cuenta de cuántas restricciones nos autoimponemos por temor a escenarios catastróficos imaginarios. Aprender a apagar esa «mente emocional» y activar nuestro cerebro ejecutivo es lo que nos permite liderar con verdadera claridad nuestras vidas y profesión.

Esta regulación emocional cambió mi perspectiva del trabajo. Decidí aplicar esta inyección de abundancia y oportunidad directamente a mi pasión: la optimización de las Oficinas de Gestión de Proyectos (PMO), pero bajo una visión renovada.

Para que una PMO moderna genere valor real, debe ser flexible y enfocarse en acciones de alto impacto. El entrenamiento en Inteligencia Emocional me llevó a realizar un inventario implacable de mis actividades diarias, tanto personales como profesionales, aplicando cuatro filtros esenciales:

  1. Eliminar: Descartar tareas que no aportan a los resultados estratégicos del negocio ni a mi bienestar personal.
  2. Reducir: Acotar todo lo improductivo que solo genera ruido, consume tiempo y drena energía.
  3. Delegar: Confiar en el equipo y apoyarnos en la tecnología. Así es como en la PMO moderna automatizamos lo repetitivo para liberar tiempo y conectar humanamente, y en lo personal debemos delegar para enfocarnos en lo que verdaderamente nos nutre.
  4. Aprovechar: Entender y capturar cada momento y oportunidad para generar valor, optimizar y ser más productivos.

Con este enfoque, he podido redefinir mis metas de manera priorizada, diseñando planes de acción que no solo son realistas, sino profundamente motivadores.

Si la primera parada con Margarita Pasos me motivó a enfocarme en acciones de mayor impacto, el Bootcamp de Inteligencia Artificial de Vero Ruiz del Vizo fue el materializar ese aprendizaje en el mundo digital.

Les confieso algo: entre el foco de Margarita por la optimización de procesos y todos los tips que Vero nos dio… ¡crearon un monstruo! No he parado de aplicar, reprocesar y hacer pruebas de cada concepto en mi mundo de la gestión de proyectos y en mi vida personal.

Del bootcamp de Vero, me llevo tres revelaciones estratégicas que están redefiniendo por completo el estándar de excelencia de nuestros entregables con IA:

  1. El «Human in the Loop» (El humano en el proceso): La IA es una herramienta extraordinaria, pero no tiene conciencia; lo que necesita es nuestro juicio de experto, criterio, contexto y experiencia para unir los puntos. En la PMO moderna, esto hace un clic perfecto. Una IA puede procesar millones de datos en segundos, pero jamás podrá transitar la cultura de una empresa, gestionar las emociones de un equipo en crisis o construir relaciones de confianza.
  2. Criterios claros para apoyarnos en la IA: No podemos confiar ciegamente en todo lo que genera un algoritmo; de ahí la importancia del pensamiento crítico. La IA nos puede ayudar con tareas analíticas y de velocidad, como resumir minutas o limpiar bases de datos, pero hay decisiones estratégicas complejas, con variables culturales y sesgos emocionales, que no son delegables. El reto es saber exactamente dónde apoyarnos en la IA para ganar velocidad, y dónde intervenir con nuestro juicio de expertos para evitar errores costosos o alucinaciones del sistema.
  3. La Era de los Agentes y las Misiones: Las plataformas de IA generativa han evolucionado para entender nuestro lenguaje natural en formato de misiones con contexto y datos. La verdadera revolución del 2026 que vimos en el bootcamp es la era agéntica: la capacidad de orquestar flujos autónomos de extremo a extremo sin supervisar cada micro-paso. Como dijo Vero: «Aquí ocurre la magia».

Esta doble inyección de energía me ha dejado una certeza absoluta: el verdadero poder de la tecnología no radica en automatizar, sino en liberar nuestro tiempo para ser más estratégicos.

Al delegar lo analítico y repetitivo en nuestro copiloto digital, abrimos espacio para lo verdaderamente importante: conectar con las personas, co-crear soluciones con nuestros clientes y construir relaciones basadas en la confianza, con nuestra inteligencia emocional en su máxima expresión.

Al final, este viaje que comenzó con la generosidad de Margarita Pasos y continuó con el flujo de innovación de Vero Ruiz del Vizo redefinió mis metas por completo.

La fórmula IE + IA me ha demostrado que el statu quo no es una opción. La mesa está servida y el futuro ya está aquí.

¿Y tú? ¿Estás listo para dar este «boost» de vitamina a tus metas y liderar la transformación en tu organización?

La Regla de las 3r: Reducir, Reutilizar y Reciclar

Las tres erres (3R) es una regla para cuidar el medio ambiente, específicamente para reducir el volumen de residuos o basura generada. El mundo comienza a hablar de la regla de las tres erres (reducir, reciclar y reutilizar) hace más de 30 años, cuando nos dimos cuenta de que había que cuidar nuestro medio ambiente reduciendo de forma significativa la cantidad de basura que producimos. Desde el punto de vista ecológico las 3R se puede explicar de la siguiente forma:

  • Reducir: se trata de reducir o simplificar el consumo de los productos directos, es decir, comprando con cuidado y solo las cantidades necesarias, lo que se traduce en una reducción en la contaminación, puesto que generamos menos residuos.
  • Reutilizar: se refiere a volver a utilizar las cosas, alargar así su periodo de utilidad y darles la mayor utilidad posible antes de tirarlas a la basura.
  • Reciclar: consiste en el proceso de someter los materiales a un proceso en el cual se puedan volver a utilizar, ya que se convierten en materia prima para crear nuevos productos.

Análogamente en el ámbito de la gerencia de proyecto, las 3R nos pueden ayudar a optimizar el uso de los recursos en nuestros proyectos y a generar resultados de manera más eficiente.

Reducir significa optar por utilizar las cosas con cuidado, tal vez con menos recursos para hacer más, por medio de hábitos y/o técnicas que nos permitan incrementar la productividad en los proyectos y a reducir la inversión a lo largo de todo el ciclo de vida de los proyectos dentro de la organización. Ahora más que nunca las empresas deben asegurarse de contar con una gestión profunda y con procesos sencillos que generen valor por cada centavo y minuto que se invierte en las iniciativas del portafolio de proyectos. 

  • Reducir el esfuerzo invertido en temas que no son prioritarios. La alta gerencia debe tener procesos muy claros que permitan identificar las prioridades de los proyectos a ser ejecutados, tomar las decisiones de inversión, asignar los recursos a proyectos correctos y monitorear el desempeño del portafolio de proyectos. De igual forma, en los proyectos es necesario tener una vigilancia constante para ajustar las metas en la medida que sea necesario. Es fundamental establecer prioridades para los equipos de proyectos, tener claros los objetivos individuales y las acciones claves para cada uno de manera de invertir solo el esfuerzo necesario.
  • Reducir, por no decir, eliminar actividades que no agregan valor y no ayudan a alcanzar nuestros objetivos. Por parte de la gerencia de proyectos se deben determinar los recursos mínimos que se necesitan para lograr los objetivos establecidos. Recordemos siempre que si no generamos valor no estamos haciendo nada.
  • Reducir la documentación, independientemente de la metodología de implementación o marco de trabajo que soporte a un proyecto. Considero que la documentación debe minimizarse y solo debe producirse cuando agrega valor. La clave es encontrar el equilibrio adecuado entre la documentación necesaria y el esfuerzo a invertir, de manera que el resultado sea valioso, esencial y oportuno.

Reutilizar implica el uso repetido de recursos o entregables que tienen de alguna manera aspectos aprovechables para otros proyectos. Dentro de las múltiples funciones que puede realizar la PMO, se encuentra el gestionar de forma centralizada el repositorio de toda la documentación generada por los proyectos con el fin de mantenerlo disponible para referencia futura. Por tanto, la reutilización puede ayudar a ser más eficiente y no empezar cada proyecto con una página en blanco:

  • Reutilizar documentación previa de proyectos similares, sobre todo si existe una trazabilidad clara de lo que se ha hecho, quién lo ha hecho y cuándo se ha hecho. Son muchos los beneficios que genera la transferencia efectiva de conocimiento en la gestión de proyectos dentro de la organización, ya que traza el camino hacia la mejora continua de las prácticas exitosas y hacia la predictibilidad para la toma de decisiones. Por supuesto, siempre debemos cumplir con los debidos acuerdos de confidencialidad de cada proyecto.
  • Reutilizar plantillas y estándares bajo un enfoque de verdadera adaptación a la realidad de cada proyecto dentro de la organización. 
  • Reutilizar la experiencia colectiva y las lecciones aprendidas que forman parte de los activos de la empresa y que siempre nos ayudan a retroalimentarnos como equipo y como organización. Aprender de las oportunidades de mejoras ya detectadas en experiencias previas son una parte crucial del camino a transitar para lograr el éxito reiterado de los proyectos.

Reciclar significa utilizar los propios residuos como recursos que se convierten en materia prima para crear nuevos productos. Se espera que la PMO garantice la disponibilidad de entregables de proyectos previos que puedan ser útiles al reprocesarlos para optimizar y agilizar el trabajo en proyectos futuros. 

  • Reciclar, por ejemplo, en cualquier proyecto software, paquetes de código que puedan ser por un lado utilizables varias veces dentro de un proyecto e, idealmente, utilizables también en otros proyectos donde se puedan resolver casuísticas similares. Esto permite un aumento de la productividad de los proyectos, ya que se aprovecha el trabajo anterior, se economiza tiempo y se reduce la redundancia.

Sin embargo, la lista de las 3R es ampliable con otros conceptos que completan el pensamiento ecológico y el gerencial.

  • Repensar y rediseñar: con este concepto se busca que nuestro proyecto sea desde su creación más eficiente e innovador, y sobre todo que esté muy centrado en la solución para el usuario o cliente final.
  • Reeducar: buscar siempre la forma de ser más productivos en los proyectos, y el ser más eficiente implica hacer más con menos.

Si implementamos las 3R como un hábito en nuestro día a día y en nuestros proyectos, pronto veremos que ya será una forma de optimizar los recursos, el esfuerzo y la energía de la organización para crear valor para el cliente.

Tus comentarios, likes, guardados y compartidos me motivan a seguir creando.

Hecho en Cuarentena: Tecnicismos de la crisis para Gerentes de Proyectos

Nunca pensé al escribir hace apenas tres meses sobre Los Retos del 2020, que la tarea iba a ser tan grande, tan cercana y tan desafiante. El COVID-19 nos exige responder rápidamente a los cambios que estamos viviendo en nuestro entorno, nos impulsa a aumentar nuestra capacidad de adaptación y sobre todo nos reclama estar preparados para improvisar y responder en tiempo real.

Este artículo tiene el objetivo de recordar las habilidades y los conocimientos básicos que necesitan los gerentes de proyecto para hacer frente a esta crisis que inevitablemente está afectando a cualquier empresa u organización.

Es fundamental que comprendamos la diferencia entre la gestión de riesgos, la gestión de problemas y la gestión de crisis.

  • El riesgo es un evento incierto que puede ocurrir o no, y si ocurre, impactará el proyecto de manera favorable o desfavorable.
  • El problema, por otro lado, es un evento que ha impactado al proyecto y sus objetivos.
  • Una crisis se produce cuando el daño del problema es sustancial y no estamos preparados.

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Grandes Retos para el 2020

Tradicionalmente la gestión de proyectos nos hace pensar en términos de hacer un plan y luego ejecutarlo con la mínima de desviación. Sin embargo, en los entornos organizacionales VUCA donde tenemos ambientes turbulentos, esa fórmula de proyectos tradicionales ya no es tan efectiva ni eficiente. Es necesario responder rápidamente a los cambios constantes del entorno, con clientes cada vez más sofisticados, demandantes y con mayor conocimiento. Se requiere con mayor frecuencia ciclos de vida de proyectos más cortos y usuarios que requieren más opciones, mejor calidad, mayor rapidez y un precio competitivo para productos y servicios.

La incertidumbre puede representar una oportunidad inexplorada y el valor que puede producir un proyecto está muchas veces directamente relacionado con la mentalidad y comportamientos adaptativos para resolver un problema complejo. La incertidumbre también abre la puerta a nuevos descubrimientos e innovaciones, si se adopta un enfoque empírico.

Por tanto, los grandes retos para el 2020 nos exigen desarrollar la capacidad de responder de manera ágil y flexible para entregar valor gradualmente a un ritmo sostenible para lograr los objetivos finales de nuestros proyectos. A continuación, desgloso algunos retos a los que nos enfrentamos en los próximos meses para los que trabajamos en gerencia de proyectos y desde las Oficinas de Proyectos PMO. Continúa leyendo Grandes Retos para el 2020

Tropezar no es malo, encariñarse con la piedra sí

Uno de los desafíos de la PMO es gestionar las lecciones aprendidas del portafolio de proyectos de la organización. Todo depende del tipo de PMO que se haya implementado en la empresa y de las funciones que hayan sido establecidas para la Oficina de Proyectos, pero en términos generales, se espera que la PMO proporcione una mejor disponibilidad de información sobre las lecciones aprendidas en todos los proyectos, de manera de mejorar cada vez más los resultados del negocio. Son muchos los beneficios que genera la transferencia efectiva de conocimiento en la gestión de proyectos dentro de la organización, ya que traza el camino hacia la mejora continua de las prácticas exitosas y hacia la predictibilidad para la toma de decisiones. Evitar el impacto de ciertos errores nos ayuda a incrementar la productividad en los proyectos y a reducir los ciclos de vida de los proyectos dentro de la organización.

Ya casi estamos culminando el mes de enero del nuevo año 2019 y yo particularmente comencé muy activa, tanto en el ámbito personal como en el profesional. Normalmente, el mes de enero nos invita a crear un ambiente de introspección que nos lleva a formularnos las metas y las prioridades para el año que inicia, y también nos convoca a reflexionar sobre todas aquellas cosas que podemos mejorar y que no hicimos bien en los meses anteriores. Nuestro día a día se nutre de variadas experiencias y situaciones ocurridas a lo largo del tiempo, está en nosotros aprender de cada una de ellas y sacar de cada mal momento una buena lección. No hay nada que nos enseñe más que equivocarnos, pero sólo si logras capitalizar la lección.

Las lecciones aprendidas pueden recolectarse en cualquier momento a lo largo del ciclo de vida del proyecto, de hecho, en la guía del PMBOK se mencionan en todas las áreas de conocimientos y en todos los grupos de procesos. Cuando la PMO ejerce el monitoreo del repositorio de lecciones aprendidas de los proyectos, también es responsable de la consolidación de estos registros de lecciones aprendidas, y de la difusión de los siguientes elementos:

  1. Las cosas que el equipo y la empresa tienen que seguir haciendo: mejores prácticas.
  2. Las cosas que el equipo y la empresa necesitan cambiar o empezar a hacer: mejoras en los procesos.
  3. Las cosas que el equipo y la empresa necesitan eliminar: problemas e impedimentos.

La comunicación y difusión por parte de la PMO de estos cambios identificados y requeridos son actividades fundamentales con un alto grado de agregación de valor. Las lecciones aprendidas forman parte de los activos de la organización y siempre nos ayudan a retroalimentarnos como equipo y como organización. Aprender de las oportunidades de mejoras ya detectadas en experiencias previas son una parte crucial del camino a transitar para lograr el éxito reiterado de los proyectos.

En mi experiencia el gran reto que enfrenta la PMO en la recopilación, consolidación y diseminación de las lecciones aprendidas es lograr una comunicación efectiva sobre este tema a lo largo de toda la organización. Te propongo los siguientes tips:

  • Escuchar activamente lo que se nos está contando y dejar de un lado todo tipo de filtro personal para lograr objetividad.
  • Lograr empatía con nuestros interlocutores para poder identificar lo que realmente está pasando.
  • Poder capturar evidencias, tendencias y relaciones causa-efecto útiles para replicar en otros contextos y proyectos.
  • Involucrar a todos los interesados para discutir oportunidades de mejora, categorizando las lecciones aprendidas en varios ámbitos del proyecto.
  • Documentar las lecciones aprendidas con su contexto, antecedentes, descripción, y recomendaciones.

Cuando se cometen errores en los proyectos, recuerda que tropezar no es malo, pero encariñarse con la piedra sí.  Como dice la famosa canción:

“Una piedra en el camino
Me enseñó que mi destino
Era rodar y rodar…”

Solo agregaría a esta lírica que toca asegurarnos que no volvamos a tropezar con la misma piedra y que enfrentemos losnuevos desafíos y metas con mucho aprendizaje. 

Espero que este artículo te ayude a documentar y distribuir las experiencias vividas en los proyectos, de manera que esta información siempre nos recuerde los aspectos que se abordaron de manera correcta o como deberían enfrentarse en los proyectos futuros. 

Quiero desearle a toda mi red de contactos ¡una feliz y productiva semana!

PD: Gracias Isabela, mi amada hija , por ayudar con las ilustraciones.

Nuestra Navidad necesita un equipo Scrum

En mi país, la Navidad se traduce en varias costumbres; entre todas, una de las más importantes es elaborar las hallacas. Se trata de un plato ancestral, que mezcla costumbres indígenas y tiene influencia europea. En su preparación, intervienen ingredientes variopintos: la harina de maíz; pigmentada con el onoto o achote, se mezcla con un guiso de cerdo y gallina. A su vez, estos sabores se salpican con aceitunas, uvas pasas, alcaparras, pimentón y cebolla. El detalle más llamativo, es que se cocina envuelta en una hoja de plátano, atada en forma de regalo.

La naturaleza de este plato es tan rica, que se ha convertido en la tradición venezolana más importante. Reunirse para hacer hallacas, es una costumbre muy bonita y yo la comparo al funcionamiento de un Equipo Scrum. Durante su elaboración, familias enteras y amigos se congregan y se dividen las tareas. Existen “puestos de trabajo”, donde cada participante tiene una función. La receta es laboriosa y demanda muchas horas e incluso días enteros de faena. Lo más significativo, es que todos colaboran y juntos logran la “mejor hallaca”, que se celebra durante toda la Navidad. Continúa leyendo Nuestra Navidad necesita un equipo Scrum

¿Qué está de moda en la Gerencia de Proyectos?

 

Son muchas las tendencias que se ponen de moda en varios ámbitos de nuestras vidas y profesiones. La gerencia de proyectos no escapa de esta realidad y  una pregunta que con frecuencia me hacen es: ¿Qué está de moda en gerencia de proyectos?

Esta pregunta tiene un gran trasfondo muy interesante, ya que toda empresa necesita que sus proyectos sean exitosos y que puedan formar parte de las tendencias que les permita tenerun elemento diferenciador en su negocio. No es solo un tema de moda, es la necesidad de conocer que representan hoy en día las corrientes que implican patrones de comportamiento populares dentro de la práctica de gerencia de proyectos.

¿Cuáles son las prácticas que pueden lograr una diferencia significativa en los resultados de los proyectos?

¿Qué está de moda en el mundo de la gerencia de proyectos y qué está haciendo mi entorno con sus proyectos?

El Pulso de la Profesión® 2018del PMI Next Practices | Maximizing the Benefits of Disruptive Technologies on Projects, reconoce que las organizaciones están trabajando en nuevas formas de implementar con éxito sus proyectos. Esta capacidad de pensar y actuar de manera diferente se ha convertido en un mayor punto de diferenciación para muchas empresas. Continúa leyendo ¿Qué está de moda en la Gerencia de Proyectos?

La Guía Práctica de Agilidad: recién sacada del horno.

Durante el mes de septiembre fue publicado el PMBOK® en su sexta edición. Hay cambios que destacan en esta nueva edición respecto a la anterior. En particular me encanta que se hayan incluido lineamientos y consideraciones específicas dependiendo del enfoque de implementación del proyecto, incluyendo entornos ágiles-adaptativos.

Junto con esta sexta edición del PMBOK®, también se ha publicado la Agile Practice Guide. El PMI reconoce que después de varios años sin actualizaciones relacionadas con las prácticas ágiles en los proyectos, era necesario esta publicación, dado el entorno de innovación disruptiva. En los próximos 5 a 10 años veremos cambios tecnológicos sustanciales y muchos de estos cambios ya están siendo llevados a cabo a través de proyectos corporativos de innovación y por eso toma mucha relevancia los entornos ágiles alrededor de la gerencia de proyectos.

Respecto a la Agile Practice Guide, la leí, la revisé y me pareció que tiene capítulos muy interesantes. Les quiero dar un resumen de los puntos que considero más relevantes en la guía practica de agilidad: Continúa leyendo La Guía Práctica de Agilidad: recién sacada del horno.

Si haces proyectos en el área de consultoría, este artículo te interesa

Consultoría se refiere a los servicios de asesoría destinados a permitir el cambio y la creación de valor para el cliente en el contexto de su entorno empresarial. Se trata de la práctica de creación de valor para las organizaciones, a través de un mejor desempeño, logrado mediante el asesoramiento objetivo y la implementación de soluciones prácticas. En otras palabras, los consultores debemos ayudar a las organizaciones a tomar decisiones e implementarlas mediante proyectos de la manera más efectiva y eficiente, mucho más de lo que irían por su propia cuenta.

Nos contratan con el fin de obtener un asesoramiento para lograr sus objetivos y beneficiarse de nuestra experiencia o conocimiento para generar valor a la organización través del proyecto. Para los que trabajamos en el área de tecnología, sabemos que los departamentos de TI de nuestros clientes tienen el gran reto de desplegar la mejor tecnología logrando la efectividad en el negocio y minimizando los costos. Muchas veces el presupuesto de la organización está dedicado al mantenimiento y soporte a los sistemas legados, y las nuevas implementaciones tecnológicas tienen presupuestos limitados, por lo cual debemos tener una gestión de proyectos muy rigurosa para evitar la prolongación de los proyectos.

Pero no todo el éxito depende de la firma consultora, existe una figura muy importante para el éxito del proyecto y para lograr los fines de la organización: el gerente de proyecto del cliente. La gerencia de proyectos queda representada por el gerente interno del cliente y un gerente de la firma consultora; ambos tienen plena propiedad del compromiso y la responsabilidad colectiva de entregar los resultados esperados. Continúa leyendo Si haces proyectos en el área de consultoría, este artículo te interesa